La apertura de la pastelería Arandi en la avenida Bolívar Norte de Valencia refleja el crecimiento que atraviesa actualmente el sector panadero y pastelero en Carabobo. Ubicada a pocos metros de la Redoma de Guaparo, la nueva propuesta gastronómica busca integrar tradición venezolana, cafetería especializada y espacios de encuentro dentro de un mismo concepto comercial.
Su fundador, el empresario Jesús Parra, explicó que el proyecto apuesta por explorar la gastronomía venezolana y mostrar la evolución contemporánea de la pastelería.
El aroma del pan recién horneado, las vitrinas con productos tradicionales y el diseño moderno del local evidencian una tendencia que se ha fortalecido en Valencia durante los últimos años: la transformación de las panaderías en espacios multifuncionales donde convergen gastronomía, reuniones sociales y experiencias de consumo más completas.
La presidenta de Fedeindustria Carabobo, Thaís Acuña, aseguró durante la inauguración que esta tendencia se ha intensificado en el último trimestre. “La idea es que la gente conecte con sabores muy nuestros, con productos que forman parte de la memoria del venezolano, pero dentro de un concepto contemporáneo y cómodo”, señaló.
Acuña destacó que Valencia y Guacara lideran actualmente el crecimiento del sector panadero y pastelero en Carabobo. En el caso de Valencia, resaltó especialmente la actividad comercial del casco histórico. Sobre Guacara, mencionó la aparición de panaderías de dos pisos como señal del fortalecimiento del sector.
Desde Fedeindustria Carabobo también señalaron que el venezolano consume, en promedio, unos 20 kilos de pan al año. Sin embargo, Acuña advirtió que el sector aún enfrenta desafíos importantes, como la dependencia de materia prima importada. “En estos momentos el país puede garantizar que todos esos establecimientos estén llenos de productos. Se cuenta con la materia prima”, afirmó.
La dirigente gremial aprovechó la actividad para anunciar que la Asamblea Nacional trabaja actualmente en la Ley del Sector Socioeconómico, una normativa que, según explicó, beneficiará a sectores como el panadero y pastelero. “Se buscarán precios que beneficien tanto a productores como a consumidores y que además estén ajustados al contexto actual. No podemos ignorar los costos que implica mantener operativo este sector”, sostuvo.
“El pan mueve gran parte de la economía porque mueve ciudades y hogares”, agregó Acuña.
Por su parte, Jesús Parra aseguró que la competencia ya no gira únicamente alrededor de vender pan o café, sino de ofrecer calidad, atención y experiencias diferenciadas. “La competencia hoy consiste en ser mejores cada día. El consumidor venezolano se volvió mucho más exigente y eso obliga a los negocios a elevar sus estándares y conectar con la gente”, comentó.
La chef de Arandi, Claudia Fridegotto, explicó que buena parte de la propuesta gastronómica gira alrededor de productos tradicionales venezolanos como golfeados, mandocas y distintas piezas de repostería criolla y de países vecinos.
“Queremos que las nuevas generaciones conozcan sabores que forman parte de nuestra cultura. Muchas personas nunca han probado algunos de estos productos y sentimos que esas tradiciones no pueden perderse”, afirmó.
Fridegotto considera que el auge de cafeterías y pastelerías también responde a un cambio cultural en los hábitos de consumo. “La gente ya no viene solo a comprar pan. Ahora busca compartir, trabajar, conversar y vivir una experiencia completa”, explicó.
En esa misma línea, Thaís Acuña afirmó que la apertura de nuevos establecimientos representa una señal positiva para la economía nacional.
“Abrir una santamaría en este contexto económico envía un mensaje importante al país. Cada negocio nuevo significa empleo, movimiento económico y oportunidades”, expresó.
La dirigente detalló que Carabobo concentra aproximadamente 650 panaderías, equivalentes al 7,4 % del total nacional que es de 8.600. También recordó que el sector impulsa una amplia cadena productiva vinculada al consumo diario.
“Detrás de cada establecimiento hay producción, distribución, empleos directos e indirectos y una dinámica económica muy amplia”, indicó.
El presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, Ernesto Abbas, destacó que el crecimiento del sector ha impulsado la aparición de nuevos polos comerciales dentro de la ciudad.
Abbas mencionó el caso del llamado “clúster pastelero” de Santa Rosa, donde numerosos emprendedores comenzaron desde pequeñas escalas y posteriormente consolidaron negocios con presencia en distintos puntos de Valencia.
“Eso demuestra que el empresariado sigue apostando por crecer. Muchos emprendimientos nacieron en las casas durante la pandemia y hoy funcionan como negocios completamente establecidos”, señaló.
El emprendedor Jesús Parra considera que la pandemia marcó un punto de inflexión para el sector. “La pandemia aceleró la profesionalización del negocio”, afirmó.
A partir de ese momento, muchos emprendimientos familiares evolucionaron hacia marcas más estructuradas, mientras áreas como la pastelería artesanal, la panificación gourmet y el café especializado comenzaron a ganar protagonismo en el mercado.
A las 650 panaderías y pastelerías registradas en Carabobo se suman otras 200 dedicadas exclusivamente a la panadería artesanal. “Eso demuestra la riqueza y el potencial del sector”, concluyó Parra.




