Propuesta (Edición 94)

La tecnología llega con fuerza: el futuro de los drones en la agricultura

Redacción y Edición ENCONTEXTO – Fuentes: pilotando.es – interempresas.net – universidadviu

En la era de la tecnología, el agro y el medio ambiente no podían ser excluidos de las aplicaciones de ésta. Aquí les hablaremos del mundo dron, y las aeronaves no tripuladas que operan en el medio rural o para fines ecológicos.

En octubre del año pasado, se desarrolló la UNVEX ECO-AGRO. Si bien ésta es una experiencia española, es importante conocer los avances realizados en la tecnología del uso de aeronaves no tripuladas, más conocidas como drones, y su aplicabilidad en cualquier país del mundo.

En el evento estuvieron presentes los talleres monográficos y espacios para el networking entre profesionales. Sirvió como un medidor del interés que el tradicional sector de la agricultura y los profesionales de los drones tienen, en aunar fuerzas para el beneficio mutuo. Las empresas más relevantes del sector mostraron sus últimas tecnologías en la aplicación de sistemas remotamente tripulados (RPAS), conocidos como drones, en agricultura y medio ambiente.

Se abordó, también, el presente y futuro de los drones industriales y su accesibilidad para todo el sector agropecuario e industrial vinculado a éste, además de tocar su incidencia en el manejo de aspectos medio ambientales y ecológicos, los beneficios de usar estas tecnologías y los modelos de negocio a seguir, con el fin de acercar a usuarios y empresas en colaboración con las administraciones central y autonómica y las organizaciones agrarias bajo la aportación de expertos financieros, consultores y académicos.

En el congreso se abordaron temas, como el del uso de los drones, como herramientas para mejorar la producción agrícola, así como la existencia y propuesta de nuevas soluciones para la monitorización ambiental.

Trabajar en la generación de un modelo de negocios es de alta importancia, en un sector que debe apuntar a un desarrollo fuerte, para poder incorporar procesos de industrialización, políticas públicas y directrices de comercio exterior, exportación, y valor agregado, que también es muy grande, como generador de empleo directo e indirecto y promotor del bienestar de tantas familias y empresas vinculadas al sector, enmarcados en el ámbito legal correspondiente a cada región y sector productivo y ambiental involucrado.

Es importante que se hagan eventos de este tipo en los diferentes países, a fin de aterrizar a realidades locales estas propuestas, en conjunto con gobiernos seccionales, que tengan competencia en desarrollo agrícola y cuidado ambiental, asociaciones de agricultores, Centros Agrícolas, Cooperativas de Producción Agrícola, gremios agropecuarios, Ministerios de Agricultura, Ganadería, Acuicultura y Pesca, Ministerio de Ambiente, etc.  Lo ideal es que se pudiera hacer un trabajo conjunto, coordinado y mancomunado, para obtener los mejores resultados posibles.

UNVEX ECO-AGRO es el primer y único evento dedicado de manera específica a la aplicación de este tipo de tecnologías a los sectores de agricultura y medio ambiente, con el fin de convertirse en la cita de referencia del sector. Tuvo un enfoque comercial, y ofreció una auténtica oportunidad de negocio para empresas e instituciones, para impulsar la aplicación de nuevas tecnologías, a fin de mejorar la productividad y competitividad en la agricultura, y en la protección de espacios naturales.

Para los asistentes, fue la oportunidad de reunirse con fabricantes de plataformas y sensores, desarrolladores de software, operadores de RPAS, empresas de consultoría y seguros, universidades y centros de investigación, así como con los usuarios finales de UAV y de sus tecnologías: asociaciones de agricultores; entes públicos, gestores de espacios naturales protegidos y responsables públicos, relacionados con la agricultura y la gestión del medio ambiente.

Los drones son de las herramientas con mayor proyección de futuro en campos como la prevención y protección de recursos naturales y la agricultura de precisión. Dos sectores tremendamente importantes para cualquier país del mundo, donde Ecuador no puede ser la excepción.

 

El uso de aeronaves no tripuladas no es nuevo. Se han usado para tareas de vigilancia, seguridad y uso militar. Pero, ahora, se han generalizado. A veces se confunden los términos, y se denominan de forma indistinta a los drones, RPAS, UAV y otro tipo de aeronaves. Muchos piensan que estas siglas son sinónimos y no hay una regulación que defina concretamente cómo se tiene que llamar a uno de estos aparatos. Por tanto, la confusión es tanto para expertos, como para quienes no están familiarizados con ellos.

Dron es el término más utilizado cuando se habla de estas aeronaves. Viene del inglés drone (zángano), que es como se denominó a los aviones militares no tripulados. De hecho, se recoge en el diccionario de la RAE como significado de aeronave no tripulada.

El uso de drones en agricultura

Hay otros usos más llamativos para los drones, como cuando Amazon revela su programa para el envío de paquetes, a través de estos dispositivos; o la policía de Reino Unido obtiene luz verde para emplearlos, como sistemas de vigilancia. Sin embargo, en el sector agrícola esta tecnología tiene un futuro asegurado. Incluso, tiene un presente, pues en algunos países ya hace tiempo que operan en los campos.

Uno de los campos de actuación más propicios para los RPAS es el de la agricultura, donde ofrecen múltiples posibilidades. Pueden sobrevolar los campos de una forma rápida y captar información diversa, gracias a sus sensores. Esto permite que aquellos que gestionan los cultivos tengan a su disposición una herramienta para controlar e incrementar la productividad.

Un solo dron puede monitorizar cientos de hectáreas, de forma precisa, evaluando las condiciones del terreno, con el fin de recoger información sobre la hidratación, la temperatura o el ritmo de crecimiento de los cultivos. Una de las funciones más importantes que se atribuyen a estos dispositivos es la localización prematura de enfermedades. De esta forma, se evitan plagas que arruinen parte de la cosecha.

Esta información ahorra costos significativos para los agricultores. Evitar las plagas también ayuda a reducir la cantidad de productos químicos que se emplean en los cultivos. Las cosechas crecen de forma menos artificial, y no es necesario comprar tantos herbicidas y pesticidas, como hasta ahora. Y si hay que utilizarlos, los propios drones los pueden arrojar, al igual que los fertilizantes.

Los dispositivos pueden controlar cómo funciona el riego y también sirven de improvisados espantapájaros, al mantener alejadas a las aves. Son capaces de enviar fotografías y vídeos en tiempo real, a un centro de control de los cultivos. Este tipo de operaciones ya están en práctica en algunos lugares.

Uno de los más avanzados en este sentido, es Japón, con su Yamaha RMAX, que lleva trabajando en los campos desde dos décadas atrás, ocupándose de lanzar pesticidas y fertilizantes. Su historia es antigua. En 1983, el Ministerio de Agricultura de Japón se preocupó por el envejecimiento de la población rural. Para paliar este problema, se propuso modernizar el campo, como una vía para atraer gente joven.

Y Yamaha empezó a desarrollar un vehículo no tripulado para ayudar en las tareas del campo; en los años 90 se introdujeron las primeras unidades. Actualmente, un 40% de los arrozales japoneses cuentan con un dron sobrevolándolos. La tecnología se exportó a Corea del Sur y, recientemente, a Australia, donde abundan las grandes plantaciones. En Estados Unidos han orientado su producto a cultivos como uvas, pistachos o almendras, aparte de arroz.

 

En Ecuador, el uso de estos equipos en agricultura es incipiente, y básicamente, de iniciativa privada y particular. Y en ámbitos de la producción audiovisual y documental, familiar y entre amigos.

Y en tareas de Fuerzas Armadas, con aviones no tripulados de mayor envergadura, para inspecciones, monitoreo de seguridad, de ubicación de guaridas de narcotraficantes, etc.

En el caso de la agricultura, sería recomendable, que dadas las amplias extensiones de tierra cultivada que existe en el país, y aquellas que aún están esperando definición de su uso, organizar este tipo de eventos informativos y foros de intercambio de conocimiento y experiencias, para seguir avanzando con el conocimiento y aplicación de la tecnología en estos ámbitos.

Igualmente, para el control y seguimiento, registro catastral, de camaroneras y otras piscinas de cultivos de especies, tanto de agua dulce en territorio continental, como de mar, en aguas abiertas.

Así mismo, Ecuador, un país mega diverso y multicultural, tiene especies en peligro de extinción, animales que han sido criados en cautiverio o recuperados de ataques y enfermedades, que pueden ser monitoreados con el apoyo de estos equipos.

Las utilidades son infinitas y crecen más cada día. No podemos quedarnos rezagados en su aplicación.

Con la tecnología de los drones, se consigue tener una visión nítida y muy amplia de los cultivos. Por eso, hoy en día, la grabación con drones es una ayuda indispensable en la agricultura.

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